Formula 1 2016: Curso nuevo, resultados viejos

Formula 1 2016: Curso nuevo, resultados viejos

11120
Compartir
Tiempo de lectura: 3 minutos

Dos meses y medio después del último GP de Abu Dabi, han regresado los bólidos de Fórmula 1 a la pista. Comenzó la pretemporada 2016. Expectación desorbitada en Montmeló, más de 350 periodistas acreditados, para acabar explicando prácticamente lo mismo que el año pasado: la estrella marca el camino, el Cavallino trota bien, y quizás más cerca, el resto, donde ya estaban, y McLaren… El MP4-31, al menos para empezar, no se rompe. El paso adelante del nuevo coche de Alonso y Button es evidente: el primer día de tests del 2015 completó 6 vueltas en Jerez; en el estreno del 2016, en el Circuit de Barcelona-Catalunya, Button ha dado 83. Algo es algo.

Pero que nadie se engañe (excepto los periodistas italianos, con fe ciega en Ferrari, al que ven campeón este año, sobre todo tras el mejor tiempo postizo de Vettel): nada ha cambiado tanto en la reglamentación técnica para que el Mundial de F1 dé un vuelco. Sólo hay que fijarse en los bólidos: más que nuevos, revolucionarios o con soluciones sorprendentes, son evoluciones, muy sutiles, de los modelos del curso pasado. Con estas bases del negocio, no hay que ser pitoniso para aventurar que Mercedes seguirá al frente, con Hamilton opositando al tetracampeonato y Rosberg a desbancarlo de una vez, continuando con su imperio del último bienio (en el 2014 y en el 2015 ganaron 16 de las 19 carreras y los dos títulos). Le tocó a Lewis estrenar el W07 y, más allá del crono (a observar siempre con cautela, por las diferentes condiciones con que ruedan todos), dejó constancia de la fiabilidad que ya tenía el W06: dio 155 vueltas, el que más rodó.

El optimismo de Ferrari contrasta con el realismo de McLaren
En Ferrari, como suele pasar cada inicio de temporada, las expectativas siempre son elevadas. “Nos gustaría estar luchando hasta el final del campeonato”, anhela Maurizio Arrivabene. Dependerá en gran medida de la evolución del Mercedes. Si el año pasado pudieron arañarles tres carreras, sorprendente sería que esta temporada estén en todos los podios, por mucho que Vettel marcase el mejor crono, casi medio segundo (470 milésimas) más rápido que el Mercedes del inglés. A nadie se le escapaba en Montmeló (excepto a los periodistas italianos) lo efectista y mediático que es acabar el día en lo alto de la tabla. Como tampoco que se pasó dos horas parado después del parón de mediodía.

En McLaren ya hace tiempo que no les preocupa aparentar. En su estreno, Button marcó el 6.º crono (de 11 coches), a 1,8 segundos del Ferrari de Vettel, gracias al acelerón final con una vuelta descargado de gasolina, y con 83 vueltas, tantas como en los primeros cuatro días de ensayos del 2015 en Jerez (79).

Pocas deducciones se pueden extraer, más allá de las declaraciones de sus protagonistas: “La aerodinámica tiene un aspecto fantástico”, dice Jenson. “¿El estreno del coche? No ha sido lo bastante bueno. Hemos mejorado, pero aún no sabemos cuánto. No hay ningún drama”, comentaba un realista Éric Boullier, director de carreras de McLaren, hombre prudente enemigo de vender humo. Sin embargo, hay signos para el optimismo moderado. Según algunos analistas técnicos, el MP4-31 no tiene mala pinta, al menos aerodinámicamente –obra del ingeniero Peter Prodromou, pupilo de Newey en Red Bull-, con un morro más corto, unas suspensiones más tradicionales y un fondo inclinado. Otra cosa será el rendimiento del motor Honda, el talón de Aquiles de McLaren el año pasado. De momento no se ha roto, lo que ya es una buena señal. Alonso podrá ratificarlo este martes.