Bebé que lucha por su vida.

Bebé que lucha por su vida.

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Tiempo de lectura: 4 minutos

Es increíble la fortaleza y superación, y por que no decirlo, esas ganas de vivir que muestran todos esos bebés que nacen prematuros. Pero en este caso, cuento la historia de una bebé que se llama Malena, nación con 24 semanas de gestación y con un peso de tan solo 500 gramos, debido a un problema en la placenta de la madre.

Aún con todo el pronóstico de los médicos en que sería muy complicado que este bebé saliera a delante, después de un mes y medio de lucha continua, ella sigue luchando y mostrando las ganas que tiene de vivir.

Esta historia se hizo eco en todas las redes sociales, para ayudar a todas esas personas que están pasando por una situación similar.

A continuación os cuento esta magnífica historia real y para mi, de una gran admiración hacia esta pequeña por su lucha día a día.

Un 14 de Marzo, Ayelán, la madre de Malena, fue a realizarse su control de embarazo como hacía hasta ahora, fue ahí donde le detectaron que tenía poco líquido amniótico, con lo que, le realizaron una eco grafía mas exhaustiva y vieron que el bebé había dejado de crecer. El problema estaba en la placenta que no estaba suministrando alimento al bebé.

Ayelán, se encontraba en la semana 26 de embarazo, pero hacía 2 semanas que había dejado de crecer, se quedó en la semana 24. Los médicos creían que se trataba de la edad de esta joven madre de tan solo 15 años de edad.

El médico que la atendió, le dio dos opciones desgarradoras e insufribles para esta madre. Una era quedarse ingresada y monitorizada a esperas de que el corazón del bebé dejara de latir o de lo contrario, que se marchara a casa y cuando ya no sintiera moverse al bebé regresara al hospital para practicarle una cesárea y sacarle el bebé.

Ayelén, no estaba nada de acuerdo con aquella opinión, así que, fueron en busca de una segunda opinión médica de otro profesional. Esta segunda opinión, les dio el mismo pronóstico que el primer médico, pero

le dió la opción de que naciera

para ver que podía pasar, aunque no confiaba en que durara mucho mas de 15 minutos. Así que el 16 de Marzo, le practicaron una cesárea, bien se sabe que un bebé  de estas semanas debería rondar los 800 gramos y Malena no llegaba a los 500 gramos. Le practicaron la cesárea y la bebé salió de quirófano en una incubadora con oxigeno dirección a neonatología. Las primeras 3 horas eran las más críticas. Ayelán no pudo ver a su bebé ya que estaba sedada por la intervención y tardó un día y medio en poder verla, hasta que pudo levantarse.

A la bebé se la intubó porque no tenía los pulmones desarrollados y dentro de la incubadora, se le creó un ambiente lo más parecido al vientre materno. Casi no se le puede tocar, tiene que estar sin ruido del exterior y lo más tranquila posible. Estuvo varios días sin poder alimentarse, ya que al ser tan pequeñita no se podía, bajó a los 400 gramos de peso, luego poco a poco, comenzaron a darle nutrición especial, una medicación para expandir sus pulmones, para su corazón, para el peso y todo esto acompañado de un seguimiento minucioso.

Días después, tuvo que ser operada del ductus, una arteria que comunica el corazón con el pulmón y que solo se cierra cuando un bebé llega a término. En este caso, primero le dieron una medicación que le suministraron, que es especial para cerrar esta arteria, pero no funcionó, así que le realizaron 3 transfusiones y cuando llegó a los 800 gramos de peso le realizaron la intervención quirúrgica. Se le colocó un microchip de 3 mm en esta arteria que medía 1,5 mm. El corazón de Malena mide 1,5 cm, es una operación compleja, pero vital de hacerla, para que ella pudiera continuar luchando por su vida.

Después de la intervención, se des compensó y estuvo en estado crítico, pero logro salir y evolucionar favorablemente. Empezó a abrir sus pequeños ojos, se movía, Ayelán podía tocarla de verdad y comenzaron después de sacarle la medicación a alimentarla de nuevo con una nutrición especial y leche materna que le hacía llegar por medio de una sonda.

El siguiente paso y reto, era que comenzara a respirar por si sola, pues había pasado a la respiración mecánica de forma pasiva, para que respirase por si sola y el respirador solo la asistiera en caso de necesitarlo. No paraba ya de moverse intentando arrancarse todo lo que tenía puesto. Desde luego Malena es una bebé con mucha fuerza, ya que todos decían que no iba a sobrevivir y desde luego lo hizo y lo sigue haciendo.

malena-3

Para mi, todos mis respetos y admiración a todos esos bebés que han sido unos guerreros y luchadores, que nunca han dejado de intentarlo, que se han aferrado a la vida como unos verdaderos leones, han sabido derribar los muros más indestructibles y hoy en día están aquí y a esos padres coraje, por intentar todo lo posible por que sus hijos tengan una oportunidad en la vida.